Experiencia en una primera ronda.

La noche comenzaba a caer bajo el cielo de Madrid. La Gloriosa y muy Andariega Tuna de Derecho de Madrid comenzaba a aglutinarse preparando los instrumentos. Algunas afinaciones, cambios de cuerda a última hora y dispuestos a ofrecer una magnifica ronda, salimos dirección la carretera de Coruña para acabar en una hermosa urbanización de Majadahonda.

La ronda no podía hacerse esperar, y la música de tuna, menos aún. Comenzamos la marcha en orden y a fila de a uno, animando la penumbra de las calles hasta llegar a la casa donde nos esperaban sorprendidas unas buenas muchachas, y se fueron uniendo a la fiesta según pasaban las horas.

Ofrecimos un repertorio con muchos tipos de canciones, de amor, rumba etc… Creo que no hubo ojos que desviaran la atención de estos trovadores, que entre trova y trova refrescaban sus gargantas con algún trago.

La noche pasó como una exhalación entre risas, canciones y la confianza de una gran reunión en la que nadie podía resultar indiferente. La fragancia de las risas de las muchachas, mezclada con los acordes de la elegante tuna me hicieron darme cuenta que mas que naufragar habíamos construido una isla aparte de todo lo demás. Con una mano en la guitarra, y la otra en la copa supe que aquella noche valía  para encontrarse en noches como esa; y de ronda en ronda seguía rondando para hacer de las noches algo diferente.

Gracias a la Tuna por momentos tan sonoros

Crónica del viaje a Perú: 1ª Parte.

Con más de 20 horas de autobús a la espalda, conseguimos por fin atravesar la Cordillera de los Andes y llegar a nuestro destino, que no era otro que la antaño capital del imperio Inca, la ciudad de Cuzco.

Ciudad que como principal característica podemos decir que se encuentra a mas de 3400 metros sobre el nivel del mar, siendo uno de los más usuales males conocidos por el visitante el “soroche” o mal de altura.

Cierto es que no nos aquejo en gran grado, pero hasta los más atléticos de nuestra expedición experimentaron esa fatiga continua que te perseguía por las calles.
Para combatirlo, los autóctonos recomendaban la para ellos sagrada hoja de coca. He de confesar que pronto sucumbí a los encantos de este remedio y me convertí en un ferviente consumidor de mate de hoja de coca, el cual a partir de este momento sustituiría al café durante el resto de mi viaje por el Perú.

Pronto nos pusimos en contacto con los practicantes del mester en estas tierras y fue así como nos pusimos en las manos de la Tuna Universitaria Andina de Cuzco.

Grandes conocedores de los soportales y chaflanes de su ciudad, pronto nos llevaron, desde la Plaza de Armas, a uno de los mesones más sórdidos de la urbe. Allí, para poner a prueba nuestros aguerridos espíritus y combatir los males del frió y de la altitud, nos convidaron a su famosos “Licor de 32 hierbas”.

Pasada la madrugada fuimos de ronda por las coloniales calles y algunos de los más valientes terminaron saludando al sol inca bailando los “huaynos andinos”.

No fue así mi caso, ya que en previsión del los preparativos del viaje, fuimonos uno de mis compañeros y yo a fin de escondernos del amanecer.

Y pareció que esto último no les gusto a los dioses incas, ya que a nuestro despertar nos castigaron en forma de agua.

El apartamento en el cual nos hospedábamos amaneció inundado bajo medio metro de agua procedente de una cañería rota.

Imaginad nuestra confusión, que acrecentado por la toma e ingesta de “licor de 32 hierbas”, nos produjo la situación. Las maletas flotando, los jubones y las calzas empapados, la policía en la puerta sin saber qué hace y solo fue la diligencia de maese Otilio, que junto con los que ostentaban el titulo de llanos (los más jóvenes), consiguieron achicar el agua en tiempo récord solo con algún refriado ocasional como prenda en servicio.

No quedo ahí la cosa ya que con toda la confusión, perdimos nuestros pases y visados para poder visitar las ruinas de la ciudad inca de Machu Picchu.

Sin embargo, nuestro amigo Condorito, tuno con lengua de plata donde los haya, nos ayudo a maese Minero y a un servidor a solucionar este punto no sin antes, carreras a las autoridades, visitas al aeropuerto, peleas con funcionarios y batallas con la señal de Internet.

Contra todo pronóstico, la madrugada del tercer día estábamos los catorce listos para emprender los caminos hacia Machu Picchu.

Cargados de ilusión, alegría, parcos macutos y bebidas espiritosas partimos con un café en el cuerpo hacia la primera escala de la ruta. El pequeño poblado de Ollantaytambo. Asiento de un de las más bonitas ruinas que adornan el valle y punto de partida del tren hacia Aguas Calientes, segunda etapa de esta ruta.

Cuentan que el vieja que lleva sobre las vías del tren a través de los andes es una de las rutas más bonitas por recorrer. De esta guisa, el viajero puede  disfrutar de un paisaje que va desde la serranía hasta la jungla maravillándose con las visiones y los olores mientras revisa sus notas, escucha música o comparte este tramo con sus compañeros.

Digo que es lo que cuentas, ya que nuestro presupuesto de estudiantes solo nos basto para acometer otra ruta alternativa, más larga y sinuosa en una pequeña furgoneta que compartimos con unas aventureras turistas brasileñas.

Llegamos de esta forma Aguascalientes al anochecer (tras una caminata de 10 kilómetros desde donde nos dejo la furgoneta… el presupuesto mandaba) y bajo la sombra y el cobijo del Huayna Picchu dormimos antes de afrontar la última etapa.

Esta última etapa consta de una ascensión de un kilómetro vertical por medio de las antiguas escaleras que usaban los incas, dura e inclemente, pero termina en una de las grandes maravillas construidas por la mano del hombre.

De este modo concluye la primera parte de esta Crónica.

Con la Tuna de Derecho coronando las cimas del Machu Picchu en una nebulosa mañana a la que siguió un medio día de sol radiante donde nuestras almas de aventureros se saciaron del misterio y la historia que emanan de las ruinas de la esquiva ciudad inca.

Nos esperaban las ciudades de Arequipa y de Lima, donde teníamos que demostrar que la Tuna de Derecho de Madrid estaba donde tenía que estar.

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Crónica del viaje a Perú: 3º Parte
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¡Exito en Perú!

La Tuna de Derecho arrasa en Perú.

Nos llevamos para España una coleccion de Premios entre los que destacan el “Premio a la Mejor Tuna” del Certamen Internacional de Tunas de Arequipa

Crónica del viaje a Perú: Prologo

Queda como pacto entre caballeros que una visita efectuada por uno, se convierte en una deuda a saldar por el otro. Y así es como, tras la visita con la que nos honraron nuestro compañeros y hermanos de la Tuna de Derecho de la Universidad de San Martín de Porres de Lima, Perú, durante nuestro 65º aniversario y homenaje a uno de nuestros fundadores, nosotros no podíamos faltar a su 35º aniversario desde su fundación.

Catorce tunos nos encontramos en el Aeropuerto de Barajas a tal fin a los que paso a nombrar. A las bandurrias iban Suministros, Duque, Sugerente y maese Otilio. Haciendo sonara las guitarras  estaban Tomatito, Alegrías y un servidor. Dirigiendo el ritmo la fila estaba Amapolo con la pandereta. Junior, con su Alhambra 11p, y Minero al laúd eran nuestros solistas cerrando de esta manera un equipo de lujo. Nos acompañaban los novatos Glucosa como abanderado y Wendy Sulca con su guitarra y para dar fe de este viaje nos se unieron a la expedición Obi-Wan de la Tuna de Ingenieros Industriales y, como tantas otras veces, Taison, de la Tuna de Ingenieros de Caminos.

Pero como hacía 18 años que la Gloriosa y muy Andariega no pisaba tierras andinas nos propusimos hacerlo por todo lo alto. Así pues, aprovechamos la ocasión para participar también en el Certamen Internacional de Tunas de Arequipa que celebraba su XXIV edición.

Y tras tantas diatribas, procedo a narrar esta historia. Una historia que nos llevara a recorrer las tierras del Perú, desde la ciudad colonial de de Cuzco hasta las ruinas de la imponerte Machu Picchu, desde la ciudad blanca de Arequipa hasta la gran urbe de Lima. La historia de un hermanamiento, un triunfo y una inundación.

Y de estas guisas nos embarcamos en un vuelo que si bien fue largo, no nos dejo ninguna anécdota mas que la llegada a Lima en la que, cansados y somnolientos, encontramos en el aeropuerto a Nuestros Hermanos de Lima, que nos dejaron ni un segundo de descanso. Un recibimiento digno de tal encuentro fue demasiado para nuestros agotados cuerpos. Un servidor, acabo dormido al minuto 2, pero si he de contar lo que las malas lenguas dicen, otros compañeros recogieron el guante de nuestro amigos y salieron de fiesta hasta el amanecer.

Quiso el destino que durante el fraternal encuentro, Ovejero fue el más aguerrido de los limeños en estos menesteres de festividad. Tanto es así, que se embarco en nuestro viaje a través de los Andes para participar en con nosotros en el Certamen Internacional de Arequipa. También quiso el destino (y el Alcohol) que se quedase dormido con la guitarra en la mano y su traje de tuno ya calzado y no llego a tiempo al embarque. Aun así, su chaqueta aterciopelada nos acompaño como prenda intrépida de su audacia y su espíritu festivo nos acompaño en todas nuestras noches de ronda. Nos dejamos varias cosas en Lima, no solo a Ovejero. Pero nuestro destino era los Andes, tierra del Imperio Inca. Tierra de magia y misterio, de dioses paganos y extraños parajes. Y fue allí donde lo más importante que dejamos en Lima lo volvimos a encontrar en Cuzco y los atamos para siempre, para no perderlo nunca más en la cima de Machu Picchu.

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XXII Certamen Nacional de Tunas de Derecho(Premio a la 2º Mejor Tuna)

Todos los años se celebra a finales de Octubre uno de los certámenes más valorados a nivel nacional de la Tuna, el certamen de Tunas de Derecho. Esta vez nos dirigimos a Torremolinos, ciudad preciosa con una playa y vistas magnificas.

Este certamen era especial, todos lo sabíamos desde antes de salir de Madrid, ya que nos íbamos a reunir más de 45 Tunos para ofrecer el mejor espectáculo. Vinieron de todas partes de España, desde los más jóvenes, hasta los más mayores, algunos no los había visto nunca, pero desde el primer momento hicimos buenas migas.

El certamen empezó con un Pasacalles por las callejuelas de Torremolinos, rodeados de toda la gente que nos aclamaba, y nos animaba. El evento termino en la Plaza de la Nogalera, donde obsequiamos al municipio de Torremolinos con unas serenatas al más puro estilo castizo de Madrid, con canciones como “Por la calle de Alcalá”. Terminada las serenatas nos dirigimos a cantar en los bares y plazas de Torremolinos, que sin darnos cuenta la noche se convirtió en mañana.

Al día siguiente, nos reunimos todos los Tunos en un bar para ensayar todos los detalles de la actuación, incluido un baile de “thriller” de Michael Jackson. Ya estaba todo preparado, estábamos ya en el escenario… nervios, concentración, sentimientos que solo se pueden dar y explicar cuando estás ahí arriba, pero que se olvidan cuando sube el telón.

La actuación fue un éxito, tanto que conseguimos EL PREMIO A LA 2º MEJOR TUNA DE ESPAÑA. Esa noche fue magnifica, cantamos y celebramos nuestra Hazaña hasta que el sol salió por el horizonte. A la mañana siguiente y con este buen sabor de boca, volvimos a Madrid donde prometimos que al año siguiente conseguiríamos el primer premio.

Viaje a escocia

Crónica del viaje a Escocia.

La Gloriosas y muy Andariega parte el día 18 de febrero hacia tierras escocesas, allá donde el tinto es sustituido por el Wishky.

Nuestro objetivo: Llevar la música y la alegría propia de la Tuna y comprobar de primera mano que es cierto que las mujeres son tan fogosas como el color de sus cabellos.

No tuvimos que esperar mucho tiempo para comprobar que el invierno escocés es una prueba de valor hasta para el más experimentado y viajero de los tunos, mas no por ello nos ibamos a amedrentar.Pronto, deambulando sin rumbo por la ciudad de Glasgow, famosa por sus constantes trifulcas entre hooligans religiosos, nos encontramos a un potentado escocés, que prendado de nuestras pegadiazas melodías y veloces rasgueos, nos invita a conocer la otra cara menos turística y más nocturna de la ciudad.

El primer día pues, Ya teníamos cumplidos nuestros dos principales objetivos ya que una de las tabernas donde nos llevó nuestro mecenas, nos presentó a un amplio grupo de señoritas invadidas de curiosidad y contagiadas de nuestro espíritu festivo.Deleitamos a los parroquianos (y las parroquianas, claro está) con nuestra música mientras se afanaban en humedecer nuestras gargantas, cansadas de cantar, con cervezas y licores. Después aquellas alegres señoritas se empeñaron en enseñarnos la ciudad y bueno… Quizás lo que ocurrió después aquella noche no es digno de ser contado en esta crónica, pues como bien es sabido, un tuno tanto tiene de caballero como de músico…

Otro día más pasamos en Glasgow mas los designos de los dioses no son del todo claros y aquella segunda fatídica noche Baco me engañó y poco más recuerdo.Mas luego pude saber que el resto de mi grupo pasaron una buena noche, siendo deleitados por todos aquellos quienes oian su música con aquel licor oscuro que es patrimonio nacional.

Decidimos que puesto que nuestra estancia en Glasgow había sido más que satisfactoria, y que teniendo aun un par de días, debíamos visitar Edimburgo,ciudad que se ha detenido en el tiempo para acojer nuestra música entre sus medievales calles en una union perfecta de tradiciones, bajo la atenta mirada de su castillo, magnifico baluarte de tiempos pasados.Maravillados a cada paso que dimos acabamos alojandonos en un hostal situado en la Milla Real, camino que usaba los reyes y duques para ir del palacio al castillo.Poco conocimos de la noche local pues el cansacio y unas chicas procedentes de la Gran Manzana se confabularon contra nosotros y no nos dejaron partir.

Así, el día 22 de febrero concluyó nuesto viaje, de donde nos trajimos valiosas experiencias, mejores recuerdos y unas faldas muy graciosas que los hombres escoceses se empeñan en vestir.

 

Limit Dixit

Temas Clasicos de la Tuna de Derecho de la Complutense

 

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TEMAS CLÁSICOS

 

-MARCHA TURCA (Mozart)
-AIRES ANDALUCES (Lucena)
-POLONESA Nº 2 (Bach)
-CÉLEBRE PAVANA (Lucena)

 

En este E.P., la “Gloriosa y Muy Andariega” Tuna de la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid, bajo la dirección de Julián Núñez Olías, bandurria, interpreta cuatro temas clásicos, conocídisimos, tales como la MARCHA TURCA de Mozart y la POLONESA de Bach, junto a dos temas del autor andaluz Eduardo LUCENA.

 

Al parecer este disco se grabó como consecuencia de un CONCURSO NACIONAL DE TUNAS, en el que varias de esas piezas eran de obligada interpretación en el mismo, y en la foto de la portada, tomada junto al monumento a los portadores de la antorcha, situado enfrente de las Facultades de Medicina y Farmacia de la Ciudad Universitaria de Madrid, están entre otros Manuel Pérez García y Telmo García Rodrigo, quienes muchos años más tarde se incorporarían como bandurrias a la ORQUESTA DE PULSO Y PÚA DE LA UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID, junto a “Marco Polo”, Francisco Madejón Noguerado “Madexoso”, Luis Pastor Ferrer, “Bambino”, y Jaime Blanco Vaca, “Tucán” y Emilio Burgos de Andrés “Erótico”.

Cronica del viaje a las Fallas

Siendo la noche del jueves tiempo de descanso de los cansados estudiantes y estudiosos de la Facultad de Derecho es propicio de santificarla pues ahogando unos tragos de buen vino, marcando así la entrada en fin de semana.

Casualidades de la vida, que un jueves cualquiera después de haber honrado la tradición antes mencionada, comencé a comentar con un compañero que hacia mucho que la estudiantina no partía de expedición. Vaya, fácil remedio encontramos esa noche, ya que animados por Baco nada nos parecía imposible.

Resulto que, siendo tres los trovadores ansiosos de partir, acordamos quedar en la facultad al día siguiente para partir, aun sin tener todavía el rumbo fijado.

Fue entonces, que en instantes de lucidez, las musas visitaron a Umbral (siendo todavía aspirante a portar beca y honra sobre sus hombros) que nos propuso visitar las tierras de levante, con motivo de la celebración de las Fallas valencianas.
Inmediatamente después de planificar el itinerario, partió este pequeño grupo de la Gloriosa y muy Andariega.

Llegamos pues en la noche del viernes a tierras del Cid campeador con la incertidumbre que tiene el forastero en tierras desconocidas, mas como siempre, fuimos salvados por la providencia que iba disfrazada de una hermosa mujer, la cual nos acogió encantada.

Decidimos pues, que como habíamos llegado ya con el ocaso muy atrás, no nos quedaba menester mas importante que la de conocer la noche valenciana regando nuestras gargantas de mixtela mientras entonábamos todo tipo de melodías.
Fue entonces cuando conocimos a una suerte de grupo de jóvenes que nos propuso tomarnos la penúltima copa, que trasegamos gustosamente, en un discoteca de la “Ruta del Bakalao”. Nunca imaginaríais encontraros con la Estudiantina en un lugar así, pero ciertamente aunque resulto extraño no nos dejaron marcharnos has tal las ocho de la madrugada mientras contagiábamos nuestra alegría al patio che.

La mañana, que no tuvo ningún tipo de compasión con nosotros, nos visito demasiado temprano anunciada por una tormenta de truenos y pólvora que en allí en valencia llaman mascletá. Así de mañana, y animados por los masclets, topamos con un grupo de asturianos, que deleito nuestros paladares con sidra natural mientras nosotros deleitábamos sus oídos con nuestras tonadas.
La noche del sábado, pues siendo la ultima noche antes del regreso decidimos echarlo todo y salimos citados, como el resto de valencianos a una verbena popular que se desarrollaba entre falla y falla, por todas las barriadas del centro de valencia.
Y así, acompañados por unas bellas señoritas levantinas recorrimos las calle de la ciudad hasta casi despuntar el alba.

Poco mas puedo decir de aquel viaje pues recuerdo que el sueño me venció cuando iniciábamos la ruta de regreso, mas se que si bien han de volver los juglares a aquellas tierras para que no se olviden de nuestras trovas, nosotros no podremos olvidar aquellas noches valencianas.

Limit dixit