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Crónica Talavera

   Era 29 de enero y lo que más apetecía después de los exámenes era viaje de tuna, diversión, fiesta y la mejor música. Sin duda esto lo encontraríamos visitando a dos de nuestros veteranos mas apreciados: lucifer y el negro, así que ese viernes nos pusimos rumbo a Talavera, tierra de buenas mujeres.
  Desde el primer momento nos sentimos como en casa, y como es buena costumbre nos tomamos nuestros primeros botellines y tocamos nuestras primeras canciones, la buena vida ya había empezado.
  La primera noche estuvimos cantando y tocando en un bar amigo, y fue bien la cosa porque cerró a las cuatro de la mañana, teniendo en cuenta que de normal la fiesta terminaba a la una y media. Acto seguido nos dirigimos a uno de los locales con mejor ambiente en la zona, que a cambio de tocar un par de canciones en el escenario cerraron un poco mas tarde y nos invitaron a unas muy bien recibidas copas. Siendo esto para nosotros insuficiente decidimos continuar alegrando a la gente cuando nos metimos en una frutería que nos recibieron encantados y nos ofrecieron unas mandarinas que luego nos darían la vida.
Ducha rápida y a continuar, el sábado  nos presentaba con un excepcional cocido reconfortante para todos nosotros, el cual nos echó una ayuda para continuar. La experiencia continuaba, nuestro veterano nos enseñó unas bonitas aves de las cuales nuestro maestre sacó una nueva manera para llamarnos a los pardillos y acudiéramos volando.
La noche del sábado fue increíble, el bar donde estuvimos el día anterior nos ofrecía barra libre para que pasáramos la noche alegrando el ambiente, lo cual no sabemos si le salió rentable. Ese fue un momento perfecto para disfrutar y aprender de nuestros veteranos, los cuales parecían tener mas energía que nosotros, dado que no pararon de cantar y animar el ambiente en toda la noche.
La despedida a la siguiente mañana fue temprana, pero teníamos que volver aunque no quisiéramos. Muy corto se nos hizo un viaje tan bueno del que guardamos los mejores recuerdos y esperamos repetir pronto.

Crónica: Oporto 2015 By Blas

















Este viaje comienza cuando un día nos comenzamos a plantear
La posible gran idea de un viaje a Oporto realizar
La augusta tuna de derecho decidía realizar
Una travesía, un viaje, imposible de igualar
Mas no creáis que en idea aquí la historia terminó
Sino que no es más que el inicio del viaje que comenzó
El viaje un día seleccionado el inicio del mismo se dio
Con los tunos, y la música el viaje empezó
Partimos desde el Madrid hacia el lugar indicado
Lugar que sin pausa al fin hemos alcanzado
A la puesta del sol que de un cielo brindaba dorado
Una guitarra, una bandurria, una voz acariciando
La tarde portuguesa tras reunirnos con las otras tunas
Cantando y tocando, de ronda, pasaban una a una
Hasta que toco la esperada, como en nochevieja la última uva
La tuna madrileña de derecho, la inigualable, como ninguna
Y no dejo a nadie con mal sabor de boca
Sino que dejo a muchos en vela la noche toda
Esperando el momento de volver el día siguiente ver como toca
A la andariega que no se hace de rogar
Y tras una noche la mañana siguiente aguardando
El momento de las luces, las voces, el instante aguardado
Se hace la luz y ante ojos expectantes un tuno guardado
Canta con el alma en voz el silencio cortando
Una a una las melodías se van sucediendo
Mientras a las ánimas presentes su melodía va seduciendo
Y si de mi voz y letra creéis que estoy mintiendo
Múltiples son las personas que la verdad afirmarán estoy diciendo
Pero la tuna pasa y la actuación se termina
Ante cientos de ojos que por a ellos volver a oír suspiran
Mas silenciadas sus voces la tuna camina
Hacia donde sus pies el destino les guía
Celebrando el certamen la tuna se encuentra
Con las demás portuguesas y de amigos se rodea
El buen tuno que su viaje ahora celebra
Y aunque la tuna se marche aun con los suyos se encuentra
Y no fue indiscreto nuestro pasar
Por otra distinta y nueva ciudad
Que llegamos del certamen incluso lograr
El premio bandera, el premio ronda, en Oporto ganar
Y es al despertar el sol y la mañana brillar
Cuando la tuna de nuevo comienza a caminar
De vuelta a su tierra, de vuelta al hogar
Dejando atrás a quien por ella les oirán suspirar
Y es a la vuelta, pasando por Salamanca
Donde la tuna decide parar a echar la manta
No sin antes ofrecer su más bella cantata
Alegrando la noche a quien ve la roja banda
Y aquí termina nuestro viaje ya hecho
En una tierra distinta en la que nada queda al despecho
En unión de alma y el corazón en la voz siento
Pues somos la tuna de Madrid, la de Derecho


Blas

¡Exitazo en Oporto!

Volvemos de Oporto, con el mejor sabor de boca posible, miles de anécdotas y, por supuesto, con premios bajo el brazo.
Obtuvimos, no sin mucho esfuerzo, los premios a la “Mejor Ronda” y al “Mejor Bandera” del Festival Internacional XXIX FITU.

Ahora solo nos queda recuperar energías en Madrid y preparar nuestro ultimo certamen del año en Salamanca.

Crónica del viaje a Coimbra Portugal 2010

Coímbra es a Portugal como Salamanca es España. Cuna de universidad y universitarios, ciudad estudiantil donde las haya, punto de encuentro de juventud, y no menos importante, sede de una de las más afamadas tunas portuguesas.

Tuvieron a bien los tunos de esta ciudad el invitarnos a participar en su certamen, del que otrora nos proclamamos campeones no hace mucho tiempo.
Como cabe suponer, no nos hicimos esperar.

Cabe decir, que los tunos portugueses son bien distintos de los que practican el antiguo mester en nuestro país.
Son, no cabe duda, buenos músicos. Muy buenos cabria decir. Sin embargo de tal cultivar su tañer quizás perdieron, un poco no mas, la picardía, la galantería y las ansias de viajar que tan bien caracteriza a la estudiantina española, aunque a veces despierta en ellos, pues todo tuno es tuno aquí y allende los mares.
Si bien cabe destacar que son y siempre han sido maestros en tañer sus panderetas.

Por último, cabe señalar para el profano en la materia, que sus vestimentas distan mucho de las nuestras… Con un poco de ojo se le puede distinguir bien.

Veintiocho tunos partimos de la facultad de derecho rumbo Portugal, todos ellos metidos en un gran autobús, el cual pronto pudiéramos haber odiado si no fuese por todo aquel liquido de contrabando que llevábamos escondido en nuestras alforjas.
El viaje que pudo ser monótono y aburrido se convirtió en una fiesta.
Cabe destacar la aportación un antiguo maese de la tuna de cuyo nombre no quiero acordarme que nos enseño traducción e interpretación a los novatos de manera magistral.

Quien sepa entender que entienda.

No fue llegar a Portugal y nuestros compañeros lusos, ante la falta de entendimiento por parte de ambos, nos empezaron a brindar cervezas en proporciones desmesuradas para suplir la falta de conversación.
No puedo decir mucho de esa noche ya que mis recuerdos ser pierden en las neblinas de la resaca, mas si algo recuerdo es como nos trataron de bien las estudiantes brasileñas a un compañero catalán y a un servidor.

Igual que no solo de pan vive el hombre no solo de fiesta vive el tuno (aunque podría). La jornada del sábado fue destinada a preparar el certamen.
Algo bien haríamos ya que nos llevamos el premio a la mejor canción de solista (Gracias Junior).

El viaje de vuelta fue el intenso castigo que se nos puso por la gran celebración de nuestro premio. Siete horas de autobús cargados de una fuerte resaca que algunos hasta impidió conciliar el sueño.

Si mas bien mereció la pena.

Limi Dixit

Viaje a Barcelona

El viernes seis de marzo , Tomatito, Duque, Glucosa y Wendy emprendieron el viaje a tierras Catalanas. Todos con la idea de conquistar el cariño de las hermosas catalanas.Después de seis horas de viaje conseguimos llegar a Barcelona, el clima frío de la ciudad no predecía un fin de semana fenomenal, pero con suerte, la amabilidad de la gente se hizo presente. Nada más llegar nos dirigimos a Rubí, un municipio situado en el Valles occidental, en el cual, nos esperaba una reconfortante cena, y si eso fuera poco, nos ofrecieron la posibilidad de dormir bajo un techo, el cual ,se agradece cuando uno está de viaje .Siguiendo nuestra aventura nos dirigimos al centro de Barcelona, en el camino pudimos observar como la gente nos miraba de manera sorprendida y tal vez curiosa, porque nos es habitual ver Tunos en estas tierras .Una vez en plaza Cataluña , nos adentramos en la famosa rambla de Cataluña , donde extranjeros y barceloneses mostraban su asombro por ver a cuatro jóvenes elegantes con instrumento en mano dispuestos a conquistar el cariño de toda la gente que mostrara un interés por nuestra presencia.

La noche nos brindo la oportunidad de conocer que no hay barreras ni limites para el arte tunantesco, al principio estuvimos un poco perdidos, al no saber donde podíamos ir a beber unas cervezas y tocar un poco de nuestro variado repertorio, es así , que llegamos a un bar que se situaba entre las calles paralelas a la rambla , en la cual ,la gente nos recibió con mucha alegría. La camarera nos pidió cantar y demostrar nuestro arte, pero con mala suerte, el dueño del bar tenía prohibido por orden municipal cualquier tipo de espectáculo de esta índole, La camarera muy amable nos invito a unos chupitos y seguimos nuestro camino en busca de otro bar el que se pueda hacer un poco de vida de tuna, pero ahí nos dimos cuenta que en Madrid estas cosas no pasan, nunca falta un bar donde te reciban con alegría y sin ninguna restricción. Pero debíamos afrontar la realidad y seguir con el viaje . No obstante, en un momento nos encontramos con una despedida de solteros quienes nos pidieron con gracia y admiración dedicarle una canción a su amigo que pronto comenzaría una nueva etapa en su vida, con miedo a la policía pudimos cantar y en un gesto de reciprocidad nos invitaron unas cervezas. Pues así, se paso la noche, habituándonos a un mundo desconocido, es así, que decidimos preguntar donde podíamos tocar y pasar un agradable momento de cara al sábado, con fortuna, un camarero de unos de los bares que frecuentamos nos dijo que vayamos a Sitges, un municipio que se sitúa a cuarenta minutos de Barcelona, la cual goza de una playa hermosa y gente muy agradable. Y así, después de muchas horas por el centro de Barcelona y la fatiga del viaje decidimos dirigirnos a dormir.

El sábado, al despertar nos dirigimos a Sitges, tal como nos había recomendado ese amable camarero , la verdad ,decidimos ir con el coche por las curvas del Garraf donde nuestro compañero Duque no se lo paso muy bien jajaja , pero llegamos listos y prestos a empezar un nuevo día .

Todo parecía ir encaminando un rumbo diferente que al de la noche anterior, había mucha gente y todos al vernos se les notaba encantados con nuestra presencia, y así, pudimos tocar en varias terrazas y restaurantes, a las dos horas de llegar a Sitges, un buen hombre muy entusiasmado nos propuso ir a tocar a una convención internacional de aplicaciones para móviles, el cual, nos ofreció gentilmente pasar una tarde agradable a cambio de mostrar a todos los asistentes nuestro hermoso arte, Al cual no pudimos decirle que no.

Al empezar a interpretar temas del folclore Español, todos los asistentes se contagiaron de la alegría y se animaron a bailar y corear las canciones , no obstante , los asistentes de otros países , estaban muy sorprendidos y encantados por lo que hacíamos y fueron quienes durante toda la noche nos brindaron de todo, haciéndonos sentir como invitados especiales, y como si fuera poco nos llevaron al la recepción del hotel a seguir disfrutando de nuestras canciones y a su vez de peticiones por parte de ellos mismos. Finalmente, así pasamos un viaje lleno de alegría y gente espectacular quienes nos brindaron su apoyo en el caso que tengamos la idea de viajar y visitar sus países donde residen, (Holanda, Alemania, Italia). La tristeza nos embargo al hacernos la idea de que teníamos que regresar a Madrid a nuestras labores universitarias, dejando atrás a personas quienes durante toda la noche nos brindaron su cariño y su aprecio, llenos de una experiencia muy gratificante y con lo bonito de compartir con personas que valoran el arte y está hermosa tradición ,tuvimos que despedirnos con el compromiso de volver a encontrarnos en otra oportunidad.

Viaje a Londres

 

 

 

 

 

 

 

El motivo de este viaje, además de visitar tierras londinenses, era para ver a nuestro compañero Suministros que actualmente vive allí. Todo comenzó muy de madrugada en el aeropuerto de Barajas, tan temprano era que aprovechamos esa misma noche para perdernos en los bares de Madrid. Nuestra primera sorpresa al llegar al aeropuerto de Gatwick fue el precio y lentitud de los trenes de allí.

Tras unas horas en tren por fin llegamos a Slough donde se encontraba la residencia de nuestro compañero, donde nada más salir de la estación, el destino hizo que nos encontramos con Cancamón antiguo tuno de topografía, el cual nada más vernos nos recibió con una calurosa bienvenida y con ánimo de tomar unas pintas. Entramos en el primer bar que encontramos, el típico pub irlandés de madera con cervezas de todos los colores y sabores, y al menos para un servidor un verdadero paraíso, empezamos a tocar canciones y la cara seria y tristona de aquellos lugareños se transformó en risas y aplausos, hasta nos pusieron unas tapas, algo inimaginable en tierras anglosajonas, con sus numerosas cervezas de acompañamiento. Lo más gracioso de “nuestro bar de confianza” es que estaba a 4 metros de la casa de Suministros, donde nos recibió Cristina su compañera de piso, una chica que seguro que nos echa de menos. Al llegar Suministros nos fuimos directamente a Windsor un lugar precioso con un castillo espectacular donde además cantamos en los bares de la zona, pero como todo cerraba pronto volvimos a “nuestro bar de confianza” que al vernos, ahora si con más gente, nos recibieron como si fuéramos de la familia tanto que el jefe nos invitó a un desayuno típico de allí a la mañana siguiente.

Después de un desayuno tan cargado de proteínas estamos listos para viajar a Londres, donde nos recorrimos toda la ciudad tocando y cantando, alegrando a las gentes de la gran capital. Visitamos numerosos monumentos, hasta fuimos a la taberna más antigua del mundo. Acabamos en un bar del centro donde animamos la velada de las amigas de Cristina, además de la gente del bar, pero se hacía tarde y allí a partir de las dos de la mañana no hay nada asique decidimos volver a Slough, que sin quererlo acabamos de nuevo en “nuestro bar de confianza”. Sin duda hicimos bien ya que esa noche fue fantástica, habían venido un grupo de jóvenes irlandeses que no paraban de animarnos y de bailar con nosotros, es más uno de ellos se unió a tocar con nosotros con una especie de tambor con un palo. El bar ya cerraba pero la noche no se acababa los irlandeses nos invitaron a su casa, que por casualidad estaba enfrente de la nuestra, donde tras mucho cantar, bailar y reír, la madrugada nos dio alcance.

A la mañana siguiente nos dirigimos a Oxford, que por culpa de no madrugar no pudimos estar mucho tiempo, ya que teníamos que irnos a las 6 de la tarde de Slough para coger el avión, aunque este salía a las 7:30 de la mañana, asique si la vuelta fue muy dura, pero por fin llegamos a Madrid muy felices de haber hecho este estupendo viaje.

Crónica del Viaje a Perú: Epílogo. Houston

Como guinda a nuestro viaje en Perú, una pequeña parte de nuestra expedición decidió tomarse unas merecidas vacaciones y aprovechando el que nuestro vuelo de vuelta tenía una escala en Houston, optamos por cambiar las suevas temperaturas del invierno peruano por, como temíamos, el intrépido verano tejano.

Taison, nuestro pandereta adoptado de caminos, Minero, Tomatito, Suministros y este humilde cornista formábamos parte de esta última cabalgada.

De esta suerte cinco de nosotros nos despedíamos de los compañeros en la terminal, viendo sus caras de envidia viendo que nuestra aventura iba a durar 2 semanas más.

Pronto nos dimos cuenta de la magnitud de la nueva empresa que teníamos delante. Cinco Tunos en medio de Texas solo con nuestras guitarras y bandurrias (porque no nos había quedado nada de dinero después de Perú). Al ver que tardamos más de 2 horas en salir del aeropuerto los nervios se adueñaron de nosotros.

Sin embargo, Suministros y Taison, el cual había destacado por no destacar en Perú, vieron que era el momento de coger las riendas y nos consiguieron sacar de este atolladero.

Al final, después de muchas andanzas la suerte nos llevo a encontrarnos con nuestro ángel de la guarda americano. Olga, una bilbaína expatriada en Texas y vice-presidenta de la Casa de España en Houston, nos puso en liza y nos descubrió todo lo que esa ciudad tenía que ofrecernos.

Esa misma noche nos deleitaron con las famosas barbacoas tejanas. Solo se puede esperar una delicia de carne cocinándose en un horno de roble durante 16 horas.
Pero la gran noche fue aquella a la que asistimos a una autentica fiesta tejana. Un gran rancho convertido en una magnifica pista de baile donde los jóvenes y los mayores se mezclaban como en las típicas verbenas de los pueblos españoles. Salvo que todos iban ataviados con sus botas de piel y sus sombreros de cowboys.
Pronto unas chicas, sorprendidas por nuestros trajes, se empeñaron a enseñarnos a bailar el two-step, con brillantes resultados.

Mientras nosotros disfrutábamos del ambiente de Houston, y tocábamos donde nos reclamaban, Olga se convirtió en nuestra relaciones públicas y nos consiguió una actuación en la televisión local de Houston y en la Universidad Rice.
Mas tarde, el restaurante El Mesón del Rice Village nos acogió como en casa.

Nuestro último viaje nos llevo a San Antonio, donde el encanto de las colonias misioneras de aire californiano se mezclaban con la influencia mexicana como por instinto.
Comimos en un restaurante de carretera digno de la película “Abierto hasta el amanecer”.  Sin embargo, no solo no hubo sustos si no que comimos la mejor comida mexicana a ese lado de la frontera… aunque tampoco hubo baile con serpiente…

Por último, volvimos a Houston, donde nuestra actuación de despedida en el local de Alberto fue un éxito.
Celebramos esta semana increíble con “otra” barbacoa en casa de Olga donde poco a poco el cansancio se hizo dueño de nosotros.

La última aventura había salido a pedir de boca, y aunque con pena, nos tocaba ya regresar a España donde nos esperaba el merecido descanso.

Los recuerdos se hacen cada vez mas vagos, pero las experiencias quedan y en de fantástico mes que estuvimos viviendo en la mas mágica aventura que puede vivir un estudiante, desde Madrid a Lima, desde las Ruinas de Machu Picchu hasta los grandes rascacielos de Houston, solo se puede contar esas experiencias como maravillosas

Fin

Limi dixit

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Crónica del Viaje a Perú: 3ª Parte

Nuestros días se en ultramar se acababan y ya pronto regresaríamos a España. Nuestros objetivos estaban cumplidos y la expedición rebosaba de optimismo y alegría.

Por eso, decidimos compartir nuestro éxito con nuestros hermanos de la Tuna de Derecho de San Martín de Porres. Nos vimos, otra vez en carretera con rumbo a Lima, atravesando los desiertos de Nazca y subiendo por la costa del Pacifico.

Pareciose que la Ciudad de Lima estaba complacida con nuestra venida, pues en pleno invierno austral nos sorprendió con buen tiempo y sol. Allí pudimos ver como la modernidad se mezclaba con los restos de la España colonial. La antigua costa del Callao ha sido absorbida por el increíble crecimiento de la ciudad. Y bajo los el amparo del cauce del río Rímac se levantan los suburbios sin control al contraste de los barrios costeros de Miraflores o San Isidro.

Coincidió nuestra llegada con las celebraciones del 35º aniversario de nuestros anfitriones que coronaron en un Certamen, donde nuestros solistas, maese Junior y maese Minero, consiguieron que volviésemos a España con el premio al “mejor solista” para aumentar nuestro botín.

Aun así, grande fue el precio que pagamos al final de nuestro viaje, pues dejamos el corazón en esas tierras. Lo poco que nos quedo de él, se encargaron de expropiarlo las chicas de la Estudiantina Femenina de la Universidad de Antofagasta, Chile, que también participaron en el certamen.
Puede que nos preciemos de haber conquistado muchos amores y bien puede que al ver a estas chicas de la estudiantina nuestro afán y empeño fuese en volver a hacerlo. Puede que nos lanzásemos al ciegas a la aventura y por supuesto, puede que hasta podamos sentirnos orgullosos de haber tenido éxito otra vez. Pero en honor a la verdad, lo más justo sería decir que esta vez el conquistado conquistase al conquistador y ellas, sutiles pero implacables, nos hicieron presa de su hechizo para no poder olvidarlas nunca más.

Poco más que decir sobre esto, salvo que nunca olvidare como amanece en el Pacifico con el Sol a tus espaldas.

Los días que restaban en Lima tuvieron un sabor agridulce.

La alegría de haber compartido tantos momentos contrastaba con las lagrimas al despedirse.
Ovejero recupero su chaqueta, que viajo con nosotros por todo Perú, y el últimos día, las chicas de Antofagasta y los chicos de Lima y nosotros terminamos en casa de Ovejero donde regamos las despedida con cerveza y miradas suplicantes al reloj.

Montamos en el avión rumbo a España cansado y exhaustos, pero felices. llenos de buenos recuerdos y con la maleta cargada de premios. Buenos amigos, que aun que queden al otro lado del Atlántico siempre quedaran cerca y experiencias que nunca olvidaremos

¿Fin..?

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Con el corazón apenado al despedirnos de las cumbres incas y la magia del Machu Picchu fuimos al encuentro del descenso de la Cordillera Andina. Eso si, no sin antes prometernos encontrarnos a nuestros amigos de la Tuna Andina de Cuzco en nuestro próximo destino.

Tras otras largas horas de camino llegamos al fin a Arequipa, “La ciudad Blanca”, La “Muy Noble y Leal” y ciudad cuna de Juristas.
Al pie del volcán Misti, la ciudad de Arequipa nos recibió al amanecer de un día frio y con un reto bajo el brazo.

Participábamos en el Encuentro Internacional de Tunas de Arequipa, que celebran en honor al aniversario de la fundación española de la ciudad.
Este año era la XXIV edición del festival en honor a los 474 años de esta efeméride.

Diecinueve años atrás, la Tuna de Derecho de la Complutense también hoyó estas tierras participando en el festival y como no, teníamos que volver a dejar el listón tan alto como nuestros predecesores.

Muchas cosas podría escribir sobre la semana inolvidable que vivimos en el Sur de Perú,  pero solo me voy a centrar en dos.

La primera. inolvidable la cantidad de amigos que hicimos allí. Desde Benjamín Estrada, organizador del evento, hasta nuestros amigos (y amigas) de la Tuna de la Universidad Militar de Colombia, Nos volvimos a encontrar con nuestros compañeros de Cuzco y nuestros anfitriones en Arequipa nos ocupaban las manos una y otra vez con los vasos de “chicha”

Por dos veces tuvimos la oportunidad de tocar en el concurso internacional de tunas y las dos veces el público se entusiasmo con la nuestras tonadas.

Lo segundo. No ganamos, ARRASAMOS. Quedamos primeros en todas casi todas las categorías en las que participamos.

Mejor Tuna del Encuentro internacional de Tunas
Mejor Instrumentación
Mejor Solista

La una que nos fallo fue el premio a la mejor pandereta, pues nuestro bailarín estrella, Taison, aprovecho su actuación para lesionarse la rodilla y deleitar al público con su salida de escenario a lo “Condemor”.

La última noche la compartimos con nuestros amigos de Colombia, que con espíritu deportivo, aun derrotados, nos invitaron a compartir con ellos aquella fabulosa noche, donde asistimos a una Jura de novatos, que a mí, personalmente, me emociono.

Dejamos allí a nuestros amigos Hugo y Lucero y con nuestros premios y honor bajo el brazo, partimos dejando una estrellita en el firmamento de Arequipa.

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Crónica del viaje a Perú: 1ª Parte.

Con más de 20 horas de autobús a la espalda, conseguimos por fin atravesar la Cordillera de los Andes y llegar a nuestro destino, que no era otro que la antaño capital del imperio Inca, la ciudad de Cuzco.

Ciudad que como principal característica podemos decir que se encuentra a mas de 3400 metros sobre el nivel del mar, siendo uno de los más usuales males conocidos por el visitante el “soroche” o mal de altura.

Cierto es que no nos aquejo en gran grado, pero hasta los más atléticos de nuestra expedición experimentaron esa fatiga continua que te perseguía por las calles.
Para combatirlo, los autóctonos recomendaban la para ellos sagrada hoja de coca. He de confesar que pronto sucumbí a los encantos de este remedio y me convertí en un ferviente consumidor de mate de hoja de coca, el cual a partir de este momento sustituiría al café durante el resto de mi viaje por el Perú.

Pronto nos pusimos en contacto con los practicantes del mester en estas tierras y fue así como nos pusimos en las manos de la Tuna Universitaria Andina de Cuzco.

Grandes conocedores de los soportales y chaflanes de su ciudad, pronto nos llevaron, desde la Plaza de Armas, a uno de los mesones más sórdidos de la urbe. Allí, para poner a prueba nuestros aguerridos espíritus y combatir los males del frió y de la altitud, nos convidaron a su famosos “Licor de 32 hierbas”.

Pasada la madrugada fuimos de ronda por las coloniales calles y algunos de los más valientes terminaron saludando al sol inca bailando los “huaynos andinos”.

No fue así mi caso, ya que en previsión del los preparativos del viaje, fuimonos uno de mis compañeros y yo a fin de escondernos del amanecer.

Y pareció que esto último no les gusto a los dioses incas, ya que a nuestro despertar nos castigaron en forma de agua.

El apartamento en el cual nos hospedábamos amaneció inundado bajo medio metro de agua procedente de una cañería rota.

Imaginad nuestra confusión, que acrecentado por la toma e ingesta de “licor de 32 hierbas”, nos produjo la situación. Las maletas flotando, los jubones y las calzas empapados, la policía en la puerta sin saber qué hace y solo fue la diligencia de maese Otilio, que junto con los que ostentaban el titulo de llanos (los más jóvenes), consiguieron achicar el agua en tiempo récord solo con algún refriado ocasional como prenda en servicio.

No quedo ahí la cosa ya que con toda la confusión, perdimos nuestros pases y visados para poder visitar las ruinas de la ciudad inca de Machu Picchu.

Sin embargo, nuestro amigo Condorito, tuno con lengua de plata donde los haya, nos ayudo a maese Minero y a un servidor a solucionar este punto no sin antes, carreras a las autoridades, visitas al aeropuerto, peleas con funcionarios y batallas con la señal de Internet.

Contra todo pronóstico, la madrugada del tercer día estábamos los catorce listos para emprender los caminos hacia Machu Picchu.

Cargados de ilusión, alegría, parcos macutos y bebidas espiritosas partimos con un café en el cuerpo hacia la primera escala de la ruta. El pequeño poblado de Ollantaytambo. Asiento de un de las más bonitas ruinas que adornan el valle y punto de partida del tren hacia Aguas Calientes, segunda etapa de esta ruta.

Cuentan que el vieja que lleva sobre las vías del tren a través de los andes es una de las rutas más bonitas por recorrer. De esta guisa, el viajero puede  disfrutar de un paisaje que va desde la serranía hasta la jungla maravillándose con las visiones y los olores mientras revisa sus notas, escucha música o comparte este tramo con sus compañeros.

Digo que es lo que cuentas, ya que nuestro presupuesto de estudiantes solo nos basto para acometer otra ruta alternativa, más larga y sinuosa en una pequeña furgoneta que compartimos con unas aventureras turistas brasileñas.

Llegamos de esta forma Aguascalientes al anochecer (tras una caminata de 10 kilómetros desde donde nos dejo la furgoneta… el presupuesto mandaba) y bajo la sombra y el cobijo del Huayna Picchu dormimos antes de afrontar la última etapa.

Esta última etapa consta de una ascensión de un kilómetro vertical por medio de las antiguas escaleras que usaban los incas, dura e inclemente, pero termina en una de las grandes maravillas construidas por la mano del hombre.

De este modo concluye la primera parte de esta Crónica.

Con la Tuna de Derecho coronando las cimas del Machu Picchu en una nebulosa mañana a la que siguió un medio día de sol radiante donde nuestras almas de aventureros se saciaron del misterio y la historia que emanan de las ruinas de la esquiva ciudad inca.

Nos esperaban las ciudades de Arequipa y de Lima, donde teníamos que demostrar que la Tuna de Derecho de Madrid estaba donde tenía que estar.

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