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Viaje a Segovia y Salamanca 2020

Cuatro tunos emprendimos rumbo a las hermosas tierras castellanas que originan grandes anécdotas históricas de nuestra España querida, siendo ésta una más acontecida.

Tomando el recorrido desde Madrid como el poeta Machado, de cuya generación son también Titanic e Inmaculado, acaece la primera de las anécdotas del viaje en la ciudad de Segovia, cuya llegada no dejó indiferentes ni a la burra ni a la novia.

Nada más llegar, no pudimos resistirnos a hacernos una foto frente al acueducto romano, construido a finales del reinado de Trajano, o principios del de Adriano.

Con las ganas de agarrar nuestros instrumentos y ponernos a tocar, nos adentramos en los más tradicionales y exquisitos restaurantes del lugar, donde los comensales acompañan alegremente, entre vinos y copas, las letras de nuestras más famosas y alegres coplas.

La cerveza parecía llegar a su fin cuando nos dimos cuenta de que ya se terminaba el día de San Valentín, pero aunque sea triste amar sin ser amado, más triste es salir de tuna sin haberse emborrachado. Así que, cogiendo energías para volver al día siguiente, gracias a Puro pudimos descansar en un sitio que no fuese de mala muerte.

Recién levantados nos topamos por la mañana del sábado soleado con uno de los restaurantes hasta arriba reservado, turistas con ganas de comer cochinillo, exquisito manjar, y cuatro tunos con ganas de cantar.

Y hablando de manjares y de Segovia, junto a las aguas del manantial de Fuenfría, no pudimos resistirnos a comer un manjar de Turquía, y os preguntaréis: ¿por qué no os embaulasteis una buena costilla? Pues tendría sentido, de no ser porque ancha es Castilla.

Puestos a hacernos preguntas, como si de un texto filosófico se tratara, preguntémonos mientras partimos rumbo a nuestro segundo destino, ¿por qué casó Marifranca a cuatro leguas de Salamanca? Dejaré para el final esta reflexión, mientras cuatro tunos llegan a la ciudad más noble de Castilla y León.


Un vasco fue desde Bilbao a las tierras de Salamanca hace tiempo, y dominando la pluma, hizo el mismo viaje que ahora hace el vasco Aupa, que solo domina el gusto por la tuna. Dicho vasco fue un filósofo literario llamado Miguel de Unamuno, que aunque llegase a ser intelectual, nunca llegó a ser tuno.

Fuimos bienvenidos a la ciudad de Salamanca, que a unos sana, a otros manca y a todos deja sin blanca y, aun así, no nos faltó de nada tras haber sido bien recibidos con pan y agua, de Salamanca.

El día se nos hizo tan cantor que dimos un espectáculo en la Plaza Mayor. Entre turistas y estudiantes nos divertimos bastante, e incluso nos pusimos a cantar una canción de Sabina que hablaba de Torrelodones mientras nos tocábamos los acordes.

Saliendo de fiesta con bellas mujeres castellanas, la gente nos miraba raro como si de algo raro se tratara; hasta que me di cuenta de que lo que realmente les llamaba la atención era nuestra indumentaria.

Entre la gente mirando, tú te me acercaste y entonces, entre capas y capillas, me hiciste una pregunta en este municipio de Castilla, pues, a pesar de ser una ciudad universitaria, bien sabido es que Salamanca no hace milagros: el que va jumento, no vuelve sabio; y al igual que yo me pregunto, con cierta ignorancia: ¿por qué casó Marifranca a cuatro leguas en Salamanca? Tú, en cambio, me preguntas, con cierta duda: ¿qué es la tuna?

¿Qué es la tuna? dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul. ¿Qué es la tuna? ¿Y tú me lo preguntas? La tuna… eres tú.

Viaje Europa Central 2019

Como es costumbre, el tuno se pregunta por las inquietudes que le motivan a viajar. En esta ocasión, esta pregunta se nos formuló mientras nos encontrábamos rumbo a Europa Central.

Así es, este nueva viaje comienza en tierras húngaras donde por capricho del destino, incapaces de llegar a nuestro apartamento, dimos con el Cheers, un pequeño a la vez que encantador bar de Budapest, donde pudimos entonar varias de nuestras canciones y disfrutar de ese famoso brebaje obtenido de la cebada. A su vez, Budapest nos sorprendió con sus Ruins Pubs donde nos encontrábamos rodeados por mujeres de todas las nacionalidades menos la húngara, destacando, sin duda, un pequeño grupo de francesas con la que pudimos alargar la noche en nuestro apartamento hasta ya avanzada la mañana.

Tras disfrutar unos de unos días en la capital húngara, tomamos un autobús a Zvolen, una pequeña ciudad de Eslovaquia donde estuvimos invitados por nuestros grandes amigos de la Tuna de Montes de la UPM, desde aquí nuestro mayor agradecimiento. En este simpático lugar disfrutamos de un concurso de música folclórica europea al que estábamos invitados. Nuestros días en Zvolen podrían resumirse en mañanas amenizando la plaza mayor donde tocábamos a la vez que remojábamos la garganta con, como no podía ser de otra manera, una cerveza bien fría. Las tardes las pasábamos repasando y posteriormente tocando nuestra actuación. Y finalmente en la noche, nos reuníamos todos los grupos del concurso en el salón de actos de la residencia donde dormíamos y armábamos una fiesta, noche si y noche también, con la musica tradicional de cada uno, borovicka casero y bailes tan dinámicos como interesantes.

Con el buen sabor de boca que nos habían dejado los locales, decidimos proseguir nuestro viaje con dirección a Bratislava. Mientras visitábamos la ciudad nos encontramos repetidas veces con un alegre grupo de ingleses que cada vez nos pedían nuevas canciones, invitándonos a cambio la comida de aquel día. Por la tarde, fuimos a parar a un pub donde un enamorado nos pidió que entonásemos una canción para su amada y sin saber muy bien como había pasado, dé repente estábamos rodeados de gente que deseaba escuchar una de nuestras canciones y en agradecimiento nos recompensaban con jarras y jarras de cerveza, hasta tal punto, que tuvimos que escabullirnos para poder cenar algo y volver unos minutos después. Poco más puedo contar de esa noche, pues se nublaron mis recuerdos.

Llegando al final de nuestro viaje, visitamos Viena donde la suerte nos dio la espalda, ya que un mal día juntado con una lluvia casi constante nos limito a simples turistas en busca de alguna oportunidad que poder aprovechar. Incapaces de tocar por falta de licencia y restaurantes vacíos, anduvimos por la ciudad admirando su arquitectura, para terminar disfrutando de una cerveza en la tranquilidad de nuestro apartamento, sabiendo que no todos los días la vida le sonríe a uno.

Finalmente, decidimos pasar nuestro último día donde habíamos comenzado, Budapest. A pesar de llegar entrada la tarde, nos dimos prisa en visitar los restaurantes que tan bien nos habían tratado la primera vez. Una vez hechas las visitas de rigor, caminamos rumbo a una de las discotecas mas conocidas, donde permitían el truque de dos vasos por una cerveza. Esto alimentaba nuestra picardía, cualidad muy necesaria en la vida de todo tuno.

Tras gozar una vez más de la vida nocturna de esta ciudad, cogimos con tristeza el avión de vuelta al hogar, pues nuestro viaje llegaba a su fin. Y es aquí, en nuestro viaje de regreso, donde intentamos contestar esa pregunta que se nos formuló al inicio. Incapaces de darle respuesta, esperamos con ansias nuestros próximos destinos en la búsqueda de este conocimiento

Viaje Dinamarca y Suecia

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El pasado fin de semana, entre los días 17 y 19, nos fuimos de viaje exprés a Dinamarca y Suecia, visitando las ciudades de Copenhague, en Dinamarca, y Malmo, En Suecia.

El viaje comenzó nada más llegar al aeropuerto de Copenhague le viernes por la noche, tras un vuelo de 3 horas directo desde Madrid, llegamos con nuestra música y alegría a la capital danesa, con aires garbosos por llegar al piso para poder dejar las bolsas con las mudas de nuestro traje y poder partir raudos a visitar la ciudad y las proximidades. Tras una cena rápida, de dudosos ingredientes y su procedencia, nos dirigimos al centro de la ciudad para en busca de algún local donde poder tomar algo, pese al frío ambiental, la calidez de los daneses nos alegraba la estancia en los diferentes sitios que visitamos, hasta que la noche estuvo cansada y regresamos para descansar.Al día siguiente, visitamos mayoritariamente la ciudad, el centro de la misma, la mítica estatua de la sirena, los canales de la ciudad, llevando nuestra música y alegría por donde íbamos, pasando por restaurantes de todo tipo, probando exquisiteces locales e internacionales y degustando las mejores cervezas que los afables patrones de los bares y restaurantes nos ofrecían. Aunque el tiempo, menos que el día anterior incluso, seguía sin acompañar, eso no nos quitó las ganas de estar fuera todo el día marchando por las calles, que a nuestro paso revelaban sus secretos y curiosidades, mostrándonos la belleza de la ciudad, también a la noche conocimos como las gentes del lugar les gusta celebrar la noche de un sábado.

Llegó el domingo y con él, nuestro día de volver a España, no sin antes visitar Suecia, tras coger un autobús que nos llevó a Malmo el un viaje de una hora aproximadamente sobre el mar, llegamos a la ciudad, el frío y el viento era todavía más agudo que en Copenhague, pero aún así seguimos adelante. Visitamos la ciudad y conocimos a sus gentes, entre ellos una orden de Sirius, los cuales nos hablaron de su ideología en la luz celestial de las estrellas que guía el universo,  tras una amistosa charla con ellos, y tomarnos unas cervezas, terminamos de visitar la cerveza y volvimos a Copenhague para coger el avión y volver a España, a donde llegamos a altar horas de la noche, cansados, tras un viaje de experiencias, visitas rápidas, pero con un buen recuerdo del mismo, y con las vistas puestas en volver a viajar pronto.

Viaje a Almería. CNTD 2017.

Como cada año, este octubre se ha celebrado el Certamen Nacional de Tunas de Derecho, al cuál no podíamos faltar. El evento ha tenido lugar en Almería, ciudad que ha acogido a todas las tunas con los brazos abiertos.

Tras comenzar el concurso con un pasacalles y una ronda, tuvimos una cena en la Plaza de la Constitución. Allí pudimos reecontrarnos con viejos amigos de otras tunas y empezamos a conocer la cultura de la ciudad, su cerveza y sus tapas. No tardamos mucho en movernos para investigar nuevos lugares: Nuevas calles, nuevos bares, nuevas compañías… Como buenos tunos que somos, alguno terminó la noche cuando el sol ya había salido, y se llevó un trocito de corazón almeriense.

El sábado fue el día de la gran actuación. Nada más levantarnos, fuimos al Auditorio Municipal Maestro Padilla, donde degustamos una deliciosa paella. Tras la comida, llegó el momento de
dirigirse a un bar cercano para realizar el ensayo general. Aprovechamos los últimos instantes para pulir los últimos detalles del repertorio y aclararnos la voz con algún licor. El repertorio elegido fue:
-Palladio: Una canción instrumental para enseñar las capacidad musicales de nuestra tuna.
-San Cayetano / Ronda del firuli: Un pasacalles típico de Madrid, nuestra ciudad origen, donde realizamos los bailes de bandera y pandereta.
-Simón Bolívar: Un tema que retomamos de nuestro último disco.
-Violetas imperiales: La canción más adecuada para lucir la habilidad de nuestro solista.

Una vez concluida la actuación, volvimos a la zona del centro de la ciudad. Seguimos el mismo plan de la noche anterior, pero comenzando con una compañia más íntima. Aprovechamos para
sentarnos tranquilamente toda nuestra tuna en un bar y ponernos al día, ya que también hacía tiempo que no nos veíamos algunos de nosotros.

Al amanacer el domingo, llegó la hora de la despedida. Cada uno tuvo que volverse a su ciudad, a pesar de que todos estaríamos encantados de habernos quedado una semana más por lo menos. Seguro que alguno aprovechó la oportunidad para permanecer allí algo más…

Una vez ya en casa, todos esperamos ansiosos a que llegue el siguiente Nacional, en el que nos tocará visitar la ciudad de Sevilla.

Crónica Talavera

   Era 29 de enero y lo que más apetecía después de los exámenes era viaje de tuna, diversión, fiesta y la mejor música. Sin duda esto lo encontraríamos visitando a dos de nuestros veteranos mas apreciados: lucifer y el negro, así que ese viernes nos pusimos rumbo a Talavera, tierra de buenas mujeres.
  Desde el primer momento nos sentimos como en casa, y como es buena costumbre nos tomamos nuestros primeros botellines y tocamos nuestras primeras canciones, la buena vida ya había empezado.
  La primera noche estuvimos cantando y tocando en un bar amigo, y fue bien la cosa porque cerró a las cuatro de la mañana, teniendo en cuenta que de normal la fiesta terminaba a la una y media. Acto seguido nos dirigimos a uno de los locales con mejor ambiente en la zona, que a cambio de tocar un par de canciones en el escenario cerraron un poco mas tarde y nos invitaron a unas muy bien recibidas copas. Siendo esto para nosotros insuficiente decidimos continuar alegrando a la gente cuando nos metimos en una frutería que nos recibieron encantados y nos ofrecieron unas mandarinas que luego nos darían la vida.
Ducha rápida y a continuar, el sábado  nos presentaba con un excepcional cocido reconfortante para todos nosotros, el cual nos echó una ayuda para continuar. La experiencia continuaba, nuestro veterano nos enseñó unas bonitas aves de las cuales nuestro maestre sacó una nueva manera para llamarnos a los pardillos y acudiéramos volando.
La noche del sábado fue increíble, el bar donde estuvimos el día anterior nos ofrecía barra libre para que pasáramos la noche alegrando el ambiente, lo cual no sabemos si le salió rentable. Ese fue un momento perfecto para disfrutar y aprender de nuestros veteranos, los cuales parecían tener mas energía que nosotros, dado que no pararon de cantar y animar el ambiente en toda la noche.
La despedida a la siguiente mañana fue temprana, pero teníamos que volver aunque no quisiéramos. Muy corto se nos hizo un viaje tan bueno del que guardamos los mejores recuerdos y esperamos repetir pronto.

Crónica: Oporto 2015 By Blas

















Este viaje comienza cuando un día nos comenzamos a plantear
La posible gran idea de un viaje a Oporto realizar
La augusta tuna de derecho decidía realizar
Una travesía, un viaje, imposible de igualar
Mas no creáis que en idea aquí la historia terminó
Sino que no es más que el inicio del viaje que comenzó
El viaje un día seleccionado el inicio del mismo se dio
Con los tunos, y la música el viaje empezó
Partimos desde el Madrid hacia el lugar indicado
Lugar que sin pausa al fin hemos alcanzado
A la puesta del sol que de un cielo brindaba dorado
Una guitarra, una bandurria, una voz acariciando
La tarde portuguesa tras reunirnos con las otras tunas
Cantando y tocando, de ronda, pasaban una a una
Hasta que toco la esperada, como en nochevieja la última uva
La tuna madrileña de derecho, la inigualable, como ninguna
Y no dejo a nadie con mal sabor de boca
Sino que dejo a muchos en vela la noche toda
Esperando el momento de volver el día siguiente ver como toca
A la andariega que no se hace de rogar
Y tras una noche la mañana siguiente aguardando
El momento de las luces, las voces, el instante aguardado
Se hace la luz y ante ojos expectantes un tuno guardado
Canta con el alma en voz el silencio cortando
Una a una las melodías se van sucediendo
Mientras a las ánimas presentes su melodía va seduciendo
Y si de mi voz y letra creéis que estoy mintiendo
Múltiples son las personas que la verdad afirmarán estoy diciendo
Pero la tuna pasa y la actuación se termina
Ante cientos de ojos que por a ellos volver a oír suspiran
Mas silenciadas sus voces la tuna camina
Hacia donde sus pies el destino les guía
Celebrando el certamen la tuna se encuentra
Con las demás portuguesas y de amigos se rodea
El buen tuno que su viaje ahora celebra
Y aunque la tuna se marche aun con los suyos se encuentra
Y no fue indiscreto nuestro pasar
Por otra distinta y nueva ciudad
Que llegamos del certamen incluso lograr
El premio bandera, el premio ronda, en Oporto ganar
Y es al despertar el sol y la mañana brillar
Cuando la tuna de nuevo comienza a caminar
De vuelta a su tierra, de vuelta al hogar
Dejando atrás a quien por ella les oirán suspirar
Y es a la vuelta, pasando por Salamanca
Donde la tuna decide parar a echar la manta
No sin antes ofrecer su más bella cantata
Alegrando la noche a quien ve la roja banda
Y aquí termina nuestro viaje ya hecho
En una tierra distinta en la que nada queda al despecho
En unión de alma y el corazón en la voz siento
Pues somos la tuna de Madrid, la de Derecho


Blas

¡Exitazo en Oporto!

Volvemos de Oporto, con el mejor sabor de boca posible, miles de anécdotas y, por supuesto, con premios bajo el brazo.
Obtuvimos, no sin mucho esfuerzo, los premios a la “Mejor Ronda” y al “Mejor Bandera” del Festival Internacional XXIX FITU.

Ahora solo nos queda recuperar energías en Madrid y preparar nuestro ultimo certamen del año en Salamanca.

Crónica del viaje a Coimbra Portugal 2010

Coímbra es a Portugal como Salamanca es España. Cuna de universidad y universitarios, ciudad estudiantil donde las haya, punto de encuentro de juventud, y no menos importante, sede de una de las más afamadas tunas portuguesas.

Tuvieron a bien los tunos de esta ciudad el invitarnos a participar en su certamen, del que otrora nos proclamamos campeones no hace mucho tiempo.
Como cabe suponer, no nos hicimos esperar.

Cabe decir, que los tunos portugueses son bien distintos de los que practican el antiguo mester en nuestro país.
Son, no cabe duda, buenos músicos. Muy buenos cabria decir. Sin embargo de tal cultivar su tañer quizás perdieron, un poco no mas, la picardía, la galantería y las ansias de viajar que tan bien caracteriza a la estudiantina española, aunque a veces despierta en ellos, pues todo tuno es tuno aquí y allende los mares.
Si bien cabe destacar que son y siempre han sido maestros en tañer sus panderetas.

Por último, cabe señalar para el profano en la materia, que sus vestimentas distan mucho de las nuestras… Con un poco de ojo se le puede distinguir bien.

Veintiocho tunos partimos de la facultad de derecho rumbo Portugal, todos ellos metidos en un gran autobús, el cual pronto pudiéramos haber odiado si no fuese por todo aquel liquido de contrabando que llevábamos escondido en nuestras alforjas.
El viaje que pudo ser monótono y aburrido se convirtió en una fiesta.
Cabe destacar la aportación un antiguo maese de la tuna de cuyo nombre no quiero acordarme que nos enseño traducción e interpretación a los novatos de manera magistral.

Quien sepa entender que entienda.

No fue llegar a Portugal y nuestros compañeros lusos, ante la falta de entendimiento por parte de ambos, nos empezaron a brindar cervezas en proporciones desmesuradas para suplir la falta de conversación.
No puedo decir mucho de esa noche ya que mis recuerdos ser pierden en las neblinas de la resaca, mas si algo recuerdo es como nos trataron de bien las estudiantes brasileñas a un compañero catalán y a un servidor.

Igual que no solo de pan vive el hombre no solo de fiesta vive el tuno (aunque podría). La jornada del sábado fue destinada a preparar el certamen.
Algo bien haríamos ya que nos llevamos el premio a la mejor canción de solista (Gracias Junior).

El viaje de vuelta fue el intenso castigo que se nos puso por la gran celebración de nuestro premio. Siete horas de autobús cargados de una fuerte resaca que algunos hasta impidió conciliar el sueño.

Si mas bien mereció la pena.

Limi Dixit

Viaje a Barcelona

El viernes seis de marzo , Tomatito, Duque, Glucosa y Wendy emprendieron el viaje a tierras Catalanas. Todos con la idea de conquistar el cariño de las hermosas catalanas.Después de seis horas de viaje conseguimos llegar a Barcelona, el clima frío de la ciudad no predecía un fin de semana fenomenal, pero con suerte, la amabilidad de la gente se hizo presente. Nada más llegar nos dirigimos a Rubí, un municipio situado en el Valles occidental, en el cual, nos esperaba una reconfortante cena, y si eso fuera poco, nos ofrecieron la posibilidad de dormir bajo un techo, el cual ,se agradece cuando uno está de viaje .Siguiendo nuestra aventura nos dirigimos al centro de Barcelona, en el camino pudimos observar como la gente nos miraba de manera sorprendida y tal vez curiosa, porque nos es habitual ver Tunos en estas tierras .Una vez en plaza Cataluña , nos adentramos en la famosa rambla de Cataluña , donde extranjeros y barceloneses mostraban su asombro por ver a cuatro jóvenes elegantes con instrumento en mano dispuestos a conquistar el cariño de toda la gente que mostrara un interés por nuestra presencia.

La noche nos brindo la oportunidad de conocer que no hay barreras ni limites para el arte tunantesco, al principio estuvimos un poco perdidos, al no saber donde podíamos ir a beber unas cervezas y tocar un poco de nuestro variado repertorio, es así , que llegamos a un bar que se situaba entre las calles paralelas a la rambla , en la cual ,la gente nos recibió con mucha alegría. La camarera nos pidió cantar y demostrar nuestro arte, pero con mala suerte, el dueño del bar tenía prohibido por orden municipal cualquier tipo de espectáculo de esta índole, La camarera muy amable nos invito a unos chupitos y seguimos nuestro camino en busca de otro bar el que se pueda hacer un poco de vida de tuna, pero ahí nos dimos cuenta que en Madrid estas cosas no pasan, nunca falta un bar donde te reciban con alegría y sin ninguna restricción. Pero debíamos afrontar la realidad y seguir con el viaje . No obstante, en un momento nos encontramos con una despedida de solteros quienes nos pidieron con gracia y admiración dedicarle una canción a su amigo que pronto comenzaría una nueva etapa en su vida, con miedo a la policía pudimos cantar y en un gesto de reciprocidad nos invitaron unas cervezas. Pues así, se paso la noche, habituándonos a un mundo desconocido, es así, que decidimos preguntar donde podíamos tocar y pasar un agradable momento de cara al sábado, con fortuna, un camarero de unos de los bares que frecuentamos nos dijo que vayamos a Sitges, un municipio que se sitúa a cuarenta minutos de Barcelona, la cual goza de una playa hermosa y gente muy agradable. Y así, después de muchas horas por el centro de Barcelona y la fatiga del viaje decidimos dirigirnos a dormir.

El sábado, al despertar nos dirigimos a Sitges, tal como nos había recomendado ese amable camarero , la verdad ,decidimos ir con el coche por las curvas del Garraf donde nuestro compañero Duque no se lo paso muy bien jajaja , pero llegamos listos y prestos a empezar un nuevo día .

Todo parecía ir encaminando un rumbo diferente que al de la noche anterior, había mucha gente y todos al vernos se les notaba encantados con nuestra presencia, y así, pudimos tocar en varias terrazas y restaurantes, a las dos horas de llegar a Sitges, un buen hombre muy entusiasmado nos propuso ir a tocar a una convención internacional de aplicaciones para móviles, el cual, nos ofreció gentilmente pasar una tarde agradable a cambio de mostrar a todos los asistentes nuestro hermoso arte, Al cual no pudimos decirle que no.

Al empezar a interpretar temas del folclore Español, todos los asistentes se contagiaron de la alegría y se animaron a bailar y corear las canciones , no obstante , los asistentes de otros países , estaban muy sorprendidos y encantados por lo que hacíamos y fueron quienes durante toda la noche nos brindaron de todo, haciéndonos sentir como invitados especiales, y como si fuera poco nos llevaron al la recepción del hotel a seguir disfrutando de nuestras canciones y a su vez de peticiones por parte de ellos mismos. Finalmente, así pasamos un viaje lleno de alegría y gente espectacular quienes nos brindaron su apoyo en el caso que tengamos la idea de viajar y visitar sus países donde residen, (Holanda, Alemania, Italia). La tristeza nos embargo al hacernos la idea de que teníamos que regresar a Madrid a nuestras labores universitarias, dejando atrás a personas quienes durante toda la noche nos brindaron su cariño y su aprecio, llenos de una experiencia muy gratificante y con lo bonito de compartir con personas que valoran el arte y está hermosa tradición ,tuvimos que despedirnos con el compromiso de volver a encontrarnos en otra oportunidad.

Viaje a Londres

 

 

 

 

 

 

 

El motivo de este viaje, además de visitar tierras londinenses, era para ver a nuestro compañero Suministros que actualmente vive allí. Todo comenzó muy de madrugada en el aeropuerto de Barajas, tan temprano era que aprovechamos esa misma noche para perdernos en los bares de Madrid. Nuestra primera sorpresa al llegar al aeropuerto de Gatwick fue el precio y lentitud de los trenes de allí.

Tras unas horas en tren por fin llegamos a Slough donde se encontraba la residencia de nuestro compañero, donde nada más salir de la estación, el destino hizo que nos encontramos con Cancamón antiguo tuno de topografía, el cual nada más vernos nos recibió con una calurosa bienvenida y con ánimo de tomar unas pintas. Entramos en el primer bar que encontramos, el típico pub irlandés de madera con cervezas de todos los colores y sabores, y al menos para un servidor un verdadero paraíso, empezamos a tocar canciones y la cara seria y tristona de aquellos lugareños se transformó en risas y aplausos, hasta nos pusieron unas tapas, algo inimaginable en tierras anglosajonas, con sus numerosas cervezas de acompañamiento. Lo más gracioso de “nuestro bar de confianza” es que estaba a 4 metros de la casa de Suministros, donde nos recibió Cristina su compañera de piso, una chica que seguro que nos echa de menos. Al llegar Suministros nos fuimos directamente a Windsor un lugar precioso con un castillo espectacular donde además cantamos en los bares de la zona, pero como todo cerraba pronto volvimos a “nuestro bar de confianza” que al vernos, ahora si con más gente, nos recibieron como si fuéramos de la familia tanto que el jefe nos invitó a un desayuno típico de allí a la mañana siguiente.

Después de un desayuno tan cargado de proteínas estamos listos para viajar a Londres, donde nos recorrimos toda la ciudad tocando y cantando, alegrando a las gentes de la gran capital. Visitamos numerosos monumentos, hasta fuimos a la taberna más antigua del mundo. Acabamos en un bar del centro donde animamos la velada de las amigas de Cristina, además de la gente del bar, pero se hacía tarde y allí a partir de las dos de la mañana no hay nada asique decidimos volver a Slough, que sin quererlo acabamos de nuevo en “nuestro bar de confianza”. Sin duda hicimos bien ya que esa noche fue fantástica, habían venido un grupo de jóvenes irlandeses que no paraban de animarnos y de bailar con nosotros, es más uno de ellos se unió a tocar con nosotros con una especie de tambor con un palo. El bar ya cerraba pero la noche no se acababa los irlandeses nos invitaron a su casa, que por casualidad estaba enfrente de la nuestra, donde tras mucho cantar, bailar y reír, la madrugada nos dio alcance.

A la mañana siguiente nos dirigimos a Oxford, que por culpa de no madrugar no pudimos estar mucho tiempo, ya que teníamos que irnos a las 6 de la tarde de Slough para coger el avión, aunque este salía a las 7:30 de la mañana, asique si la vuelta fue muy dura, pero por fin llegamos a Madrid muy felices de haber hecho este estupendo viaje.