Crónica: Oporto 2015 By Blas

















Este viaje comienza cuando un día nos comenzamos a plantear
La posible gran idea de un viaje a Oporto realizar
La augusta tuna de derecho decidía realizar
Una travesía, un viaje, imposible de igualar
Mas no creáis que en idea aquí la historia terminó
Sino que no es más que el inicio del viaje que comenzó
El viaje un día seleccionado el inicio del mismo se dio
Con los tunos, y la música el viaje empezó
Partimos desde el Madrid hacia el lugar indicado
Lugar que sin pausa al fin hemos alcanzado
A la puesta del sol que de un cielo brindaba dorado
Una guitarra, una bandurria, una voz acariciando
La tarde portuguesa tras reunirnos con las otras tunas
Cantando y tocando, de ronda, pasaban una a una
Hasta que toco la esperada, como en nochevieja la última uva
La tuna madrileña de derecho, la inigualable, como ninguna
Y no dejo a nadie con mal sabor de boca
Sino que dejo a muchos en vela la noche toda
Esperando el momento de volver el día siguiente ver como toca
A la andariega que no se hace de rogar
Y tras una noche la mañana siguiente aguardando
El momento de las luces, las voces, el instante aguardado
Se hace la luz y ante ojos expectantes un tuno guardado
Canta con el alma en voz el silencio cortando
Una a una las melodías se van sucediendo
Mientras a las ánimas presentes su melodía va seduciendo
Y si de mi voz y letra creéis que estoy mintiendo
Múltiples son las personas que la verdad afirmarán estoy diciendo
Pero la tuna pasa y la actuación se termina
Ante cientos de ojos que por a ellos volver a oír suspiran
Mas silenciadas sus voces la tuna camina
Hacia donde sus pies el destino les guía
Celebrando el certamen la tuna se encuentra
Con las demás portuguesas y de amigos se rodea
El buen tuno que su viaje ahora celebra
Y aunque la tuna se marche aun con los suyos se encuentra
Y no fue indiscreto nuestro pasar
Por otra distinta y nueva ciudad
Que llegamos del certamen incluso lograr
El premio bandera, el premio ronda, en Oporto ganar
Y es al despertar el sol y la mañana brillar
Cuando la tuna de nuevo comienza a caminar
De vuelta a su tierra, de vuelta al hogar
Dejando atrás a quien por ella les oirán suspirar
Y es a la vuelta, pasando por Salamanca
Donde la tuna decide parar a echar la manta
No sin antes ofrecer su más bella cantata
Alegrando la noche a quien ve la roja banda
Y aquí termina nuestro viaje ya hecho
En una tierra distinta en la que nada queda al despecho
En unión de alma y el corazón en la voz siento
Pues somos la tuna de Madrid, la de Derecho


Blas