Crónica del viaje a Coimbra Portugal 2010

Coímbra es a Portugal como Salamanca es España. Cuna de universidad y universitarios, ciudad estudiantil donde las haya, punto de encuentro de juventud, y no menos importante, sede de una de las más afamadas tunas portuguesas.

Tuvieron a bien los tunos de esta ciudad el invitarnos a participar en su certamen, del que otrora nos proclamamos campeones no hace mucho tiempo.
Como cabe suponer, no nos hicimos esperar.

Cabe decir, que los tunos portugueses son bien distintos de los que practican el antiguo mester en nuestro país.
Son, no cabe duda, buenos músicos. Muy buenos cabria decir. Sin embargo de tal cultivar su tañer quizás perdieron, un poco no mas, la picardía, la galantería y las ansias de viajar que tan bien caracteriza a la estudiantina española, aunque a veces despierta en ellos, pues todo tuno es tuno aquí y allende los mares.
Si bien cabe destacar que son y siempre han sido maestros en tañer sus panderetas.

Por último, cabe señalar para el profano en la materia, que sus vestimentas distan mucho de las nuestras… Con un poco de ojo se le puede distinguir bien.

Veintiocho tunos partimos de la facultad de derecho rumbo Portugal, todos ellos metidos en un gran autobús, el cual pronto pudiéramos haber odiado si no fuese por todo aquel liquido de contrabando que llevábamos escondido en nuestras alforjas.
El viaje que pudo ser monótono y aburrido se convirtió en una fiesta.
Cabe destacar la aportación un antiguo maese de la tuna de cuyo nombre no quiero acordarme que nos enseño traducción e interpretación a los novatos de manera magistral.

Quien sepa entender que entienda.

No fue llegar a Portugal y nuestros compañeros lusos, ante la falta de entendimiento por parte de ambos, nos empezaron a brindar cervezas en proporciones desmesuradas para suplir la falta de conversación.
No puedo decir mucho de esa noche ya que mis recuerdos ser pierden en las neblinas de la resaca, mas si algo recuerdo es como nos trataron de bien las estudiantes brasileñas a un compañero catalán y a un servidor.

Igual que no solo de pan vive el hombre no solo de fiesta vive el tuno (aunque podría). La jornada del sábado fue destinada a preparar el certamen.
Algo bien haríamos ya que nos llevamos el premio a la mejor canción de solista (Gracias Junior).

El viaje de vuelta fue el intenso castigo que se nos puso por la gran celebración de nuestro premio. Siete horas de autobús cargados de una fuerte resaca que algunos hasta impidió conciliar el sueño.

Si mas bien mereció la pena.

Limi Dixit