Creación de la tuna en Madrid

Haciendo referencia al documento de Luis Morán en el que un antiguo tuno relata sus vivencias relacionadas con el nacimiento de la tuna de distrito de Madrid, podríamos decir que en el año 1932 solo existía la Orquesta Universitaria que actuaba en la mayoría de actos universitarios y ensayaba cerca del paraninfo y por tanto los contactos con el rector de la universidad eran frecuentes lo que llevo a la creación de la tuna del distrito de Madrid.

Debido a estos inicios la tuna madrileña contaba con instrumentos como violines, bandurrias, laúdes, guitarras y panderetas aunque cuando se tocaba en espacios cerrados se unían un violonchelo y un piano como antiguos componentes de la inicial orquesta.

Esta tuna estaba compuesta por representantes de muchas facultades y gozaba de gran prestigio y respaldo del rectorado.Uno de los primeros actos oficiales fue el porte del estandarte de las facultades y del pendón del Cardenal Cisneros en el homenaje a Don Miguel de Unamuno en Salamanca en 1932, posteriormente hasta 1936 se realizaron numerosos actos a embajadores y ministros.

Durante la guerra civil se fue desmembrando la tuna hasta su terminación en el 1939, aunque años después se fueron creando sucesivas Tunas de las facultades y Escuelas universitarias.

Cumplimos 65 años!!!

Cada cumpleaños es una buena oportunidad para recordar quienes fuimos y quienes somos y los numerosos cambios que ha tenido el arte del buen tunar. Este año estamos de aniversario pues la Tuna de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid cumple 65 años y que mejor forma que compartirlo con todos vosotros. Lo que importa no es cuantos años acumulas en la vida sino cuanta vida se ha acumulado en esos años, y tras miles de viajes y aventuras podemos decir sin duda alguna que esto solo ha hecho nada mas que empezar, por estos 65 años y por los muchos más que nos quedan por vivir… ¡¡¡FELICIDADES TUNA!!!.

Crónica Talavera

   Era 29 de enero y lo que más apetecía después de los exámenes era viaje de tuna, diversión, fiesta y la mejor música. Sin duda esto lo encontraríamos visitando a dos de nuestros veteranos mas apreciados: lucifer y el negro, así que ese viernes nos pusimos rumbo a Talavera, tierra de buenas mujeres.
  Desde el primer momento nos sentimos como en casa, y como es buena costumbre nos tomamos nuestros primeros botellines y tocamos nuestras primeras canciones, la buena vida ya había empezado.
  La primera noche estuvimos cantando y tocando en un bar amigo, y fue bien la cosa porque cerró a las cuatro de la mañana, teniendo en cuenta que de normal la fiesta terminaba a la una y media. Acto seguido nos dirigimos a uno de los locales con mejor ambiente en la zona, que a cambio de tocar un par de canciones en el escenario cerraron un poco mas tarde y nos invitaron a unas muy bien recibidas copas. Siendo esto para nosotros insuficiente decidimos continuar alegrando a la gente cuando nos metimos en una frutería que nos recibieron encantados y nos ofrecieron unas mandarinas que luego nos darían la vida.
Ducha rápida y a continuar, el sábado  nos presentaba con un excepcional cocido reconfortante para todos nosotros, el cual nos echó una ayuda para continuar. La experiencia continuaba, nuestro veterano nos enseñó unas bonitas aves de las cuales nuestro maestre sacó una nueva manera para llamarnos a los pardillos y acudiéramos volando.
La noche del sábado fue increíble, el bar donde estuvimos el día anterior nos ofrecía barra libre para que pasáramos la noche alegrando el ambiente, lo cual no sabemos si le salió rentable. Ese fue un momento perfecto para disfrutar y aprender de nuestros veteranos, los cuales parecían tener mas energía que nosotros, dado que no pararon de cantar y animar el ambiente en toda la noche.
La despedida a la siguiente mañana fue temprana, pero teníamos que volver aunque no quisiéramos. Muy corto se nos hizo un viaje tan bueno del que guardamos los mejores recuerdos y esperamos repetir pronto.